mery quinones antes

Para el año el año 1996 durante un culto congregacional en la iglesia de Jesucristo Defensores de la Fe Cristiana en Villa Carolina, que pastorea el Rvdo. Orlando Arroyo Román, comencé a sentir un fuerte dolor de cabeza justo en el lado izquierdo, acto seguido corrió el dolor hacia la espalda corriendo hacia la cintura en este caso muy agudo y doloroso el cual ocasionó la pérdida de visión momentánea.

 

Terminado el culto de la tarde nos fuimos y continúe con el dolor hasta el martes cuando tuve que ir al médico del Hospital Pavía donde no encontraron razón alguna de donde provenía el dolor.

Confiada en que mi Señor me podía sanar continuaba orando fervientemente, pero como el Todopoderoso hace las cosas como a él le place no fue hasta el viernes en la mañana que mi yerna y mi hija estuvieron de acuerdo de llevarme al Centro Médico al Hospital Universitario.

Fue en este lugar que me tomaron unas placas y nos informaron que no tenía nada; pero mi hija insistió ya que yo nunca me quejaba de dolor ni de ninguna enfermedad. A la insistencia de mi hija me hicieron un espinal donde se reflejó que tenía algo raro en la cabeza, siendo hospitalizada de emergencia ese mismo día.

Durante la estadía en el hospital me pusieron en un tratamiento por catorce días donde determinarían si necesitaba una operación o no. Luego de esto el neurólogo me informó que había motivo de operación urgente ya que encontraron una aneurisma grave la cual en cualquier momento me podría causar la muerte repentina.

Durante este proceso de mi enfermedad y viéndome con la posible hospitalización pensé en mi amiga Alba quien estaba muy grave y le pedí a Dios dentro de estas circunstancias me diera la oportunidad de verla para presentarle el Plan de Salvación a mi querida amiga quien se encontraba hospitalizada en el mismo lugar. No reconocía yo en estos momentos que Dios siempre escucha nuestra oraciones y quede sumamente sorprendida que al momento de ser recluida la compañera de cuarto era mi querida amiga Alba a quien pude presentarle el Plan de Salvación con mucho gozo de quien doy fe que partió a morar a los brazos del Señor.

El día de mi operación de madrugada, tuvieron que volver a meterme a la Sala de Operaciones de emergencia ya que tuve una gran hemorragia interna y no me aseguraban la vida. Estuve en coma y entubada por varios días.

Pero para sorpresa del médico y las enfermeras a los pocos días de lo sucedido entró el médico y se sorprendió mucho cuando me vio sentada en la cama y con una gran sonrisa en mi rostro.

Luego de pasados unos días y ya de alta voy al chequeo de mi primera cita y cuando el médico me llamó para verme no me reconoció, no podía creer lo que veía ya que el mismo médico me aseguró que quedaría coja y que caminaría de un solo lado, arrastrando el pie izquierdo. Pude notar durante mi cita que habían otras damas con el mismo tipo de operación y como estaban estas reflejando su dolor y angustias por lo pasado. Pero una vez más alabo a mi Dios por las grandes cosas que ha hecho en mi vida.

mery quinones despuesHoy puedo glorificar y alabar a Dios ya que hasta el día de hoy él me ha sustentado y ayudado a Él sea toda la Gloria. Tuve muchas personas orando por mi recuperación y se que Dios escucho las oraciones.